lunes, abril 24, 2006

Barcelona, Milán y Florencia













Hemos vuelto después de pasar unos agradables días en España e Italia, disfrutando de temperaturas mucho más agradables que en Londres. Eso si, al volver, hemos notado que hace menos frio que cuando partimos.

El viaje partió en Barcelona, y dado que ya conociamos los lugares turísticos típicos (Sagrada Familia, Parque Güell, Casamila, Ramblas, Monumento a Colón, Barrio Gótico, Catedral), nos pudimos dedicar a descansar en Castelldefels y a recorrer otras zonas, como la Costa Brava (S'Agaro y Calella). Inclusive en un almuerzo, tuvimos la suerte de sentarnos en la mesa de al lado de Ronaldinho e intercambiar algunas palabras con él.












El destino siguiente fue Milán, ciudad italiana que tiene muchas tiendas de ropa y vestir, pero que desde el punto de vista turístico, tiene sólo 2 "imperdibles":

- El Duomo de Milán, que es espectacular, tanto por fuera, como por el interior. Se puede subir y caminar por el techo.
- "La Última Cena" de Leonardo da Vinci, que en vivo y en directo es mucho más impresionante que las fotos que uno siempre ve.

Adicionalmente, vale la pena visitar el Castello Sforzesco y el Parco Sempione, dado que se está en la ciudad. Como dato curioso, en esta ciudad Napoleón Bonaparte fue coronado Rey de Italia el año 1805.

El destino final de nuestro viaje fue Florencia, la cual es una de las ciudades más bonitas de Europa, y marcadamente renacentista en lo artístico. El Duomo y el Campanario son realmente increibles, revestidos en marmoles de 3 colores, y con una vista maravillosa de la ciudad desde lo alto. Vale la pena hacer notar que en Florencia está prohibida la construcción en altura en la zona central, para así evitar que se "dañe" la vista del Duomo desde cualquier parte de la ciudad.


El legado de los Medicis puede ser ampliamente observado en el Palazzo Vecchio, la Galeria Uffizi, Palazzo Pitti y en la numerosa cantidad de iglesias y plazas de la ciudad. El famoso Ponte Vecchio lleno de joyerías y turistas merece no sólo una visita sino varias a diferentes horas del día.





Italia es un país que vale la pena conocer. Tiene ciudades realmente preciosas, y los italianos son en general simpáticos, conversan fuerte, andan en grupos, y en general muy bien vestidos. Eso si, son bastante más desordenados y no todo funciona bien. Y si bien, uno se siente más cercano a como funcionan las cosas en Sudamérica, no deja de llamar la atención que siendo tan desordenados como son, Italia es uno de los países más desarrollados del mundo.

1 comentario:

la-pollo dijo...

Que bien, que lindos lugares. Algún día iré a visitar Europa.
Saludos y suerte!