viernes, diciembre 01, 2006

Polonio - 210

Hace unos días atras, murió en Londres el ex-agente de la KGB y disidente político ruso Alexander Litvinenko, en un caso que recuerda a las películas más terroríficas de la época de la Guerra Fría ... agentes secretos, mafias, asesinatos por encargo, envenamiento, etc ...

Lo notable de la historia es que hace un par de meses había sido asesinada en Moscú una periodista que se dedicaba a criticar al gobierno ruso por la guerra que lleva contra los revolucionarios en Chechenia, los cuales para variar son de tendencias musulmanas y han cometido algunos hecho terroristas terribles, como fue el famoso caso de los rehenes en un cine de Moscú.

Y ahora, resulta que otro personaje, también crítico del gobierno de Putin se enfermó por causas "no naturales" en un viaje que hizo a Dublin ...... ¿no será mucho ya?

El cuento es realmente siniestro y tenebroso, y lo peor de todo es que nunca se sabrá la verdad, aunque de seguro van a encontrar a algún culpable por ahí, algún pobre agente secreto ruso que deberá "sacrificarse" para evitar males mayores....

Y cómo envenenaron al agente ruso ? .... con una sustancia radioactiva llamada Polonio 210, que causa problemas similares al tabaco, aunque para que alguien tenga los mismos problemas que el agente ruso, se deben fumar varios millones de cigarros en pocas semanas .... La sustancia es altamente contaminante, y la policia ha encontrado rastros en la casa, oficina y el restaurant donde supuestamente fue envenado Litvinenko. Y ahora hasta en un par de aviones de British Airways que habrían viajado a Rusia ..... ah, y sin contar que un italiano que almorzó con el agente ruso también tiene la famosa sustancia ....

¿Cuánto se demorará en salir el "best-seller" y la película del caso? .... aunque la verdad es que muchas veces la realidad es mucho más potente que las historias de ficción.

2 comentarios:

Frank dijo...

exactamente Christian - la fición jamá ha superado a la realidad cuando se trata de intrigas de palacio...

la-pollo dijo...

que increíble no!